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Evite los baños o duchas con agua a temperatura superior a 37ºC (relajan los tejidos). Use el agua fría, de forma contínua o a ráfagas.
Use sujetadores adecuados, ni demasiado grandes ni demasiado pequeños. Y úselos siempre. Contraiga con una mueca el músculo cutáneo del cuello de 10 a 50 veces diarias. Realice diariamente ejercicios pectorales. Esta piel tiende a resecarse por su escasez de glándulas sebáceas, por lo que debe hidratarse, a diario, la piel de los senos y escote con cremas especiales (consúltenos). No tome el sol directamente sobre el pecho. Úse siempre protectores solares. Hágase peeling de cuello y escote periódicamente para renovar y reafirmar la piel manteniendola tersa, suave, joven y firme. Estos tratamientos se deben realizar especialmente después del verano y durante el invierno. Con los nuevos tratamientos de revitalización, en los que utilizamos vitaminas, ácido hialurónico, antioxidantes, oligoelementos, péptidos y a veces toxina botulínica, mediante mesoterapia convencional o virtual, conseguimos recuperar la tonicidad, la hidratación, la tersura y luminosidad, de años anteriores, en una zona tan dañada y expuesta como el escote. |