Surcos
Los Surcos o hendiduras faciales son "arrugas" especialmente profundas que aparecen y se marcan con el tiempo, en las líneas de unión o separación de determinadas zonas anatómicas faciales, que evolucionan de distinta forma con el envejecimiento. Afectan de manera importante a la
zona media de cada mitad de la cara. Están causados fundamentalmente por el
envejecimiento de los tejidos, tanto blandos como oseos, que determinan su
adelgazamiento, relajación y descolgamiento. Están ayudados por otros factores, como la
mala nutrición, el
stress, la
falta de descanso y sueño, la
polución. el
tabaco, etc.
Se denominan Surcos Nasogenianos o Nasolabiales a las arrugas o pliegues que se producen desde el final de los laterales de la nariz y descienden oblicuamente hasta ambos extremos de la boca. En jovenes (menores de 40 años), se producen por una excesiva gesticulación de los musculos cigomáticos y risorio que tienen una intensidad de contracción superior a lo normal. En personas mayores, constituye un signo de envejecimiento facial añadido, acompañando a la caída de la grasa y piel de las mejillas y pómulos y la reabsorción ósea facial, que se profundiza con los años.
Las Líneas de Marioneta, Surcos labiomentonianos o Surcos de la amargura son los surcos que van desde las comisuras de la boca hacia ambos lados del menton, otorgando un aspecto de amargura. La pérdida de colágeno y elasticidad junto con el desplazamiento de las bolsas grasas de la cara, son las consecuencias de su aparición.
Surcos Lagrimales o Nasoyugales (ojeras profundas): diversos son los factores que favorecen la aparición de las ojeras. Entre ellos destacar, en términos generales, el cansancio, la falta de sueño, el estrés y una mala alimentación. También inflluye de manera notoria la retención de líquido, aunque en algunos casos, podemos decir que se trata simplemente de una herencia genética que se transfiere de generación en generación.
El contorno del ojo es una zona en la que la piel es mas fina (como 4 veces más que en el resto de la cara), lo que facilita que se transparenten los colores azuláceos de los vasos sanguíneos, especialmente en personas de tez pálida. Además, los elementos externos como la polución, el tabaco, el alcohol y las noches cortas (por trabajo excesivo, insomnio, etc), aceleran su aparición, confiriendo, a quien lo padece, un aspecto de cansancio.
La resolución de estos problemas, antes mencionados, se aborda estudiando su origen y las causas que los han producido.
La atenuación o desaparición de estos surcos o hundimientos se consigue mediante:
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Rellenos con sustancias reabsorbibles o semipermanenetes (con técnicas de Bioplastia).
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Rellenos con grasa propia (autóloga) para una mayor implantación (con técnicas de lipofilling o lipotransferencia enriquecida.
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Tratamiento de áreas adyacentes (pómulos, menton, sienes,...), si hiciese falta, para armonizar el rostro.
- Reposicionar, estirar o retensar las zonas descolgadas con hilos tensores, espiculados o de PDO, así como tratamientos activadores del colágeno como Hidroxiapatita cálcica, Policaprolactona el Beta-Fosfato Tricálcico o la aplicación intradérmica.
Tratamientos y técnicas asociadas
mejillas, menton, pomulos, sienes, surcos de marioneta, surcos lagrimales, ojeras, surcos nasogenianos